En enero de 2013, el Pentágono comenzó a revisar y levantar el veto a que mujeres ocupen puestos militares de combate, una medida que deberá concluir con la aceptación de toda recluta femenina en la primera línea de batalla y en las elitistas Fuerza Especiales a partir de 2016.
Hasta el día de hoy, 111 mil puestos anteriormente exclusivos para hombres están abiertos a mujeres, y antes de que acabe el año los restantes 220 mil deberán pasar a esa nueva categoría.
Pese a ello, los mandos se reservan la posibilidad de solicitar excepciones a la norma justificadas "rigurosamente", algo que parece que será más difícil e impopular tras el hito histórico de las dos "rangers".
"Cuando tienes que cargar 2 mil balas y dos ametralladoras y ves que no puedes más y pides ayuda, te da igual que la otra persona sea hombre o mujer", explicaba esta semana el teniente Michael Janowski, compañero de instrucción de Haver, quien asegura que sin el hombro de esa mujer, no habría podido superar las pruebas.
Hasta el día de hoy, 111 mil puestos anteriormente exclusivos para hombres están abiertos a mujeres, y antes de que acabe el año los restantes 220 mil deberán pasar a esa nueva categoría.
Pese a ello, los mandos se reservan la posibilidad de solicitar excepciones a la norma justificadas "rigurosamente", algo que parece que será más difícil e impopular tras el hito histórico de las dos "rangers".
"Cuando tienes que cargar 2 mil balas y dos ametralladoras y ves que no puedes más y pides ayuda, te da igual que la otra persona sea hombre o mujer", explicaba esta semana el teniente Michael Janowski, compañero de instrucción de Haver, quien asegura que sin el hombro de esa mujer, no habría podido superar las pruebas.